Bajo la máxima ‘Lo que no se nombra no existe’,periodistas, filólogas, pedagogas o antropólogas han señalado la importancia del lenguaje como uno de los elementos transmisores de la cultura patriarcal, esa en la que se considera al hombre como el sujeto de referencia y a la mujer como la alteridad. Esa aportación teórica, que se ha incorporado a la práctica de instituciones, organizaciones sociales, empresas, sindicatos, centros escolares o medios de comunicación a través de guías o formaciones, ha sido ridiculizada hasta la saciedad incluso por ilustres académicos de la lengua.

 En ese contexto, creemos que una formación online sobre el uso inclusivo del lenguaje ha de partir por explicar y fortalecer el argumentario sobre la importancia de desterrar el sexismo y el androcentrismo también del lenguaje, tanto escrito como oral. El uso no sexista del lenguaje no supone un invento ni un artificio engorroso, como se quiere mostrar. La lengua castellana cuenta con todos los recursos para ello y, de hecho, ocuparnos del uso que le damos aporta reflexión y consciencia, algo que resulta enriquecedor. La lengua está viva y es reflejo de los cambios sociales, por eso hablaremos también de la necesidad de crear nuevas palabras y nuevos mecanismos que reflejen esas nuevas realidades sociales.

 Además, como comunicadoras, tenemos muy presente que el lenguaje textual no es algo aislado sino que se relaciona con el lenguaje visual. Por ello, a lo largo del curso también se analizará el sexismo en la cultura audiovisual, relacionando las asimetrías en la representación gráfica de mujeres y de hombres con la que se da en el lenguaje.

 Nos referimos a “lenguaje inclusivo” y no sólo a “lenguaje no sexista” porque consideramos que el androcentrismo no es el único sesgo que se nos cuela en nuestra forma de hablar y de escribir. Por ello, nos ocuparemos también en observar la presencia del etnocentrismo, el racismo, el capacitismo o el heterosexismo en el lenguaje e incluiremos recomendaciones para evitarlo.

 Normas como la Ley de Igualdad o los libros de estilo de algunos medios de comunicación instan a hacer un uso no sexista del lenguaje, pero nos encontramos con muchas personas que observan dificultades en el día a día. Existen múltiples guías a nuestra disposición, entre ellas las editadas por Emakunde que se refieren a distintos ámbitos de la vida. Sin embargo, más allá de claves concretas (el uso de formas genéricas y abstractas, por ejemplo), el lenguaje refleja el pensamiento y al mismo tiempo lo refuerza. Por ello, nuestro propósito con este curso es aportar algo más y propiciar una toma de conciencia sobre las raíces y las manifestaciones del androcentrismo. Esperamos también que el foro permita compartir dudas concretas con las que también iremos aprendiendo y entrenando el hábito de expresarnos de forma inclusiva.